¡¡Hola amantes de los hogares bellos, saludables y eficientes!!

En muchas ocasiones, para ahorrar energía pensamos en acciones como apagar las luces o buscar una tarifa más económica, sin embargo, en el diseño del hogar, la arquitectura y la decoración de una vivienda también influyen mucho en el gasto energético.

En este post te vamos a dar las claves para adoptar medidas decorativas sencillas en tu vivienda para ahorrar energía y, por tanto, reducir la factura de la luz, que no ha parado de subir este último año.

La arquitectura para el ahorro de energía.

En primer lugar es fundamental mejorar el aislamiento térmico del inmueble, como la fachada o el suelo, para que no se pierda calor en invierno, ni frío en verano. De esta manera, se requerirá menos energía para mantener una temperatura agradable, reduciendo el consumo en climatización y mejorando el confort de sus ocupantes. Un buen aislamiento permite a una vivienda ahorrar hasta 400 euros al año en la factura de energía.

Asimismo, mediante la arquitectura bioclimática, podemos conseguir que el inmueble posea la máxima eficiencia energética. Aspectos como la localización, la orientación y los materiales de construcción son imprescindibles para que una vivienda disminuya el consumo de energía.

Por último, invirtiendo en paneles solares podemos reducir o incluso eliminar el consumo de luz de la vivienda, a través de la utilización de la energía que genera una instalación fotovoltaica, alcanzando así, la máxima eficiencia energética.

La decoración para el ahorro de energía

La decoración siempre ha estado en segundo plano para dar un toque personal al inmueble y convertirlo en un hogar, pero, con una buena decoración podemos conseguir un gran ahorro de energía. Para conseguir esta disminución en la factura podemos tener en cuenta los siguientes elementos decorativos:

–        Cortinas y alfombras:

Las cortinas se pueden utilizar como pantalla contra el calor de la radiación solar y como aislante del frío, además de dar intimidad y calidez a los espacios. Incluso si las ventanas tienen fugas, las cortinas evitaran que se propaguen al resto de la vivienda.

Por otro lado, las alfombras permiten el aislamiento del suelo y una mayor sensación de calidez. Los modelos de pelo largo y los tejidos con lana o terciopelo son la mejor elección.

–        Iluminación:

Más del 25% de la factura de electricidad se dedica a la iluminación, por tanto, para poder reducir el consumo de electricidad lo más importante es aprovechar al máximo la luz natural.

Asimismo, instalando lámparas de diseño, que jueguen con el color y la intensidad de la luz, e instalando bombillas LED, las cuales consumen un 85% menos que las bombillas tradicionales, optimizaremos al máximo nuestra factura.

Al reducir el consumo, además, podremos calcular la potencia mínima que se puede contratar en la vivienda, pues ya no se requerirán tantos kW, ahorrando en el término fijo que pagamos todos los meses en nuestra factura de luz.

–        Pintura:

Los tonos oscuros apagan las estancias y, además, cuanto más oscuro es un objeto, mayor es el calor que absorbe. Por el contrario, un tono claro hará que la estancia parezca más amplia y mejor iluminada debido al rebote de la luz en las paredes.

Además, no solo el color nos hará ahorrar energía, sino que el tipo de pintura también, utilizar pintura térmica nos permitirá ahorrar un 40% en la energía destinada a la climatización.

–        Paredes y ventanas:

Como ya hemos indicado anteriormente, las ventanas dejan pasar una gran cantidad de luz natural, pero pueden hacernos consumir más si no cuentan con un gran aislamiento térmico.

Por último, colocar elementos decorativos como una estantería llena de libros o cuadros, nos servirá como aislante en las paredes, produciendo menos escapes de calor o frío.

Si aún adoptando estas medidas, tu factura de la luz es elevada, es recomendable que te dejes aconsejar por un experto energético especializado, pues, puede ser que tu tarifa sea elevada o que no se adapte a tus hábitos de consumo. Hacer una comparativa entre las diferentes tarifas de mercado libre o regulado que existen es fundamental para poder reducir al máximo tu factura de luz.